Problemas de Concentración en el Trabajo

Los problemas de concentración son habituales en el contexto profesional y todavía más, cuando llegan los meses de buen tiempo y la calle se convierte en foco de distracciones: terrazas de las cafeterías llenas de gente, piscinas que se llenan de vida, el placer de un buen refresco… Las altas temperaturas producen pereza. ¿Cómo resolver los problemas de concentración en el trabajo?

Problemas de Concentración en el Trabajo

Tabla de Contenidos

Consejos para concentrarte

  • 1. Utiliza ropa cómoda y con tejidos ligeros, como por ejemplo, el algodón. Los colores claros son especialmente adecuados para combatir el calor.
  • 2. Organiza planes de ocio durante la semana, aprovecha los días más largos del buen tiempo para potenciar el afterwork como un placer que te permite conocer mejor a tus compañeros de trabajo.
  • 3. Toma abundante agua para estar hidratado.
  • 4. Potencia el sabor del verano en tu vida aunque estés trabajando. Por ejemplo, puedes pasar más tiempo en la zona de terraza o jardín en tu casa para recargar las pilas con el aire puro del entorno natural. Organiza planes que supongan un reencuentro con esos amigos con los que has estado más distanciado durante el resto del año.
  • 5. Muchas universidades organizan Cursos de Verano que son una excelente oportunidad para integrar formación y experiencia en un contexto distendido. Cursos que pueden ayudarte a actualizar tu currículum pero también, tus inquietudes y tus motivaciones.
  • 6. La práctica de yoga te aporta una autodisciplina para educar la mente. Y durante el verano, puedes realizarlo al aire libre. Muchos centros de yoga organizan actividades en parques.
  • 7. Sigue siendo exigente contigo mismo y con tu trabajo durante el verano. Sin embargo, rebaja un grado tu nivel de exigencia, especialmente, si tiendes al perfeccionismo.
  • 8. Si no te irás de vacaciones a ningún sitio, puedes programar escapadas de fin de semana con las que descubrirás que, en muchos casos, el tiempo da mucho más de sí cuando se aprovecha y se vive de verdad. O también, puedes invertir tu tiempo en hacer excursiones para descubrir zonas naturales. El verano puede ser también ese momento en el que plantearte nuevos retos, por ejemplo, hacer una etapa del Camino de Santiago. Disfruta de paseos en bicicleta o incluso, de una tarde de patinaje.
  • Una actividad de voluntariado no te aporta un sueldo económico pero sí te aporta un sueldo emocional, una compensación muy gratificante al sentirte valioso en la realización de una tarea concreta. Muchas personas que no colaboran como voluntarias de modo habitual sí lo son durante el verano.

Reflexiona sobre tu futuro laboral

Existen algunos ciclos del año que son especialmente propicios para hacer balance. Tómate tu tiempo para hacer inventario de los objetivos que has cumplido en tu trabajo desde el pasado mes de enero hasta ahora. Y desde junio hasta septiembre, intenta potenciar la introspección para marcarte nuevos objetivos, metas que quieres cumplir a partir del próximo curso profesional. Es cierto que el contexto laboral actual es complejo, pero eso no significa que no debas permitirte soñar y apostar por tu vocación.

Encuentra tiempo durante el verano, para disfrutar de actividades para las que no tienes tanto margen durante el resto del año. Por ejemplo, la lectura.


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