La Psicología de la Obesidad Infantil

Así como a las personas adultas les cuesta enfrentar el espejo y comprobar que un pantalón les ha dejado de entrar, en niños esta realidad es igualmente real. La obesidad infantil se ha transformado en un problema de gran magnitud que todos debemos enfrentar, y no sólo por cuestiones estéticas y de salud física.

La obesidad acarrea cierta “condena social” de desplazamiento, la cual repercute muy negativamente en la persona obesa. En casos de niños obesos, los efectos psicológicos de esto toman consistencia fuerte, lo cual, acompañado de las burlas y del bullying por parte de sus compañeros puede perjudicar seriamente la autoestima del niño.

Lamentablemente los niños pueden llegar a ser mucho más crueles que las personas adultas, y ello queda grabado a fuego en la mente y los recuerdos del obeso infantil, quien ve muy difícil en años posteriores deshacerse de ellos.

Además, esto puede traducirse en un abandono de la auto imagen que perdura en la adolescencia y en la adultez, con las obvias consecuencias psicológicas que esto implica para la persona.

Por ello, es fundamental que los padres representen un apoyo para el niño obeso en lugar de formar parte de la condena social de la que son víctimas. Brindarle soporte y amor son premisas fundamentales, al igual que llevarlo al nutricionista e invertir recursos y tiempo para que consiga perder sus kilos de sobra y tener una imagen física saludable.

Autor: Federico
Fuente:
Vivirsalud

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