El mundo gira constantemente

puente

El síndrome vertiginoso

Sufrir mareos no es nada grato. Quizás al caminar por tu casa no te sucede, pero al salir a la calle te agarran varios síntomas de ansiedad y pánico. De repente, como si las veredas, los edificios y las personas se movieran; una sensación desagradable se apodera de la persona.

El vértigo puede aparecer por diferentes motivos. Para saber el exacto lo recomendable es acudir a un médico clínico para que realice el chequeo adecuado y, luego, pueda hacer la derivación correspondiente. Si una vez que se hacen todos los estudios pertinentes todos los resultados dan bien, significa que el problema es psicológico o de stress.

Contracturas cervicales

No siempre están relacionadas con la sensación de vértigo pero, en general, inciden mucho sobre la persona que padece de vértigo postural. Existen varios ejercicios para realizar y no contracturar esa zona o aliviar, al menos, en cuanto se produzca el mareo. Las vértebras cervicales son siete: C1 (atlas), C2 (axis), C3, C4, C5, C6 y C7 (vértebra prominente); y se ubican en el cuello, entre el cráneo y las vértebras torácicas. Para aliviar y estirar la zona, es preciso entonces elongar la espalda en primer lugar y seguir, después, por la zona de cuello y cabeza. Empezar al revés no tendría sentido ya que sería contraproducente.

El huevo o la gallina

Tal como dice la frase puede ocurrir que la sensación de vértigo sea ocasionada por la cervicalgia o viceversa. Lo cierto es que si se está realizando una actividad placentera, seguramente no ocurra nada malo. Pero, de tener que llevar adelante algo que no agrade, posiblemente los síntomas de mareos aparezcan al instante. Lo ideal siempre es enfrentarse, de a poco, a la fobia hasta afrontarla y superarla. Evitarla no es un remedio sino un empeoramiento al problema.

Gefirofobia

Existen innumerables fobias relacionadas con el vértigo, las cuales impiden que las personas que las padecen puedan llevar a cabo una vida placentera. Sin lugar a dudas el miedo a cruzar un puente es una de las menos conocidas. Llamada gefirofobia, afecta a muchos y realmente es horrible todo lo que se puede sentir al caminar a metros del suelo. ¿Qué sucede si vas cruzando un puente y de repente tu cuerpo se afloja, las piernas te tiemblan, el corazón se acelera, la sudoración aparece y no podés avanzar un paso más?

Concentrarse y respirar

Respirar es lo primero que tiene que hacerse. Hay que ir al origen de la vida y pensar en cómo respirábamos de bebés: con la panza. Inspirar por la nariz, llevando el aire al estómago. Olvidarse de la gente que puede haber alrededor y no sentir vergüenza. Pedir ayuda es importante pero hay que intentar volver al eje y no desesperarseLos puentes van a seguir existiendo y cada vez más. Es cuestión de pensar que estamos aprendiendo a caminar pasito a pasito hasta largarnos. Todas las fobias son irracionales y así sean originadas por un trauma, es momento de optar por hacer desaparecer esos fantasmas.

Fotografía cortesía: http://g.cdn.ecn.cl/fotografia/files/2015/02/altura-fotos-13.jpg

 


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