En aquel otoño

Tenía una rosa en mi mano, en un instante cayó al suelo,
parecía como aquella vez que se había caído mi alma,
nuevamente el pasado me rodeaba, si tú sabes mi pasado…
pero ahora ya no es el mismo del que conocías.

Hoy miro a mi amado, hoy no me ha abandonado,
esta aquí tomando mi mano,
le tengo y le amo;
el es con el que siempre he soñado…

Corremos por aquellos senderos,
bajo arboles de otoño.
A lo lejos veo una hoja seca,
la tomo y te enseño mi descubrimiento,
al tocarla se rompe, agache mi rostro;
sintiendo tristeza por la hoja seca,
tu mano tomaba mi barbilla
y lentamente acercas tus labios,
un simple roce en ellos…

seguíamos caminando
por aquel hermoso lago,
sonreías y reías por mis teorías,
y me amabas por mis sonrisas.
Me amabas tiernamente,
y dulcemente me mirabas…

nos sentamos debajo de un gran árbol,
admirabas mi rostro;
aunque yo me ruborizaba,
sonreías por lo rosadas que estaban mis mejillas…

Cuantos días pasaron;
pero ahora estabas enfrente,
tome tu mano lentamente,
y coloque mi cabeza en tu regazo…
escuchaba cada nota, cada rima,
escuchaba tu melodía…

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