Cómo Mantener la Calma Ante un Examen

Cómo Mantener la Calma Ante un Examen

Los exámenes forman parte de la vida de muchas personas hasta bien entrada la etapa adulta. De hecho, en un contexto de crisis en el que muchas personas se reinventan a sí mismas a nivel profesional, son muchos los alumnos mayores de 25 años que estudian con ilusión cursos de formación profesional o también, acuden a la universidad. Los nervios pueden jugar malas pasadas en un examen.

¿Cómo mantener la calma en este tipo de situaciones?

  • No te esfuerces por reducir los nervios a cero, es normal tener esa especie de cosquilleo en el estómago que produce la inquietud por saber cuáles serán las preguntas que el profesor haya seleccionado para poner en el examen.
  • Juega tus cartas en el examen siempre desde la ética. Es decir, evita copiar cualquier pregunta. Es mejor asumir el propio desconocimiento que incrementar los nervios por ser descubierto al hacer trampa. Y además, al copiar también se puede perjudicar al compañero.
  • Utiliza ropa cómoda el día del examen porque de este modo, también tendrás un mayor bienestar durante el examen.
  • El día previo al examen, es una jornada en la que muchas personas se angustian al estar estudiando hasta tarde para repasar los contenidos. Lo cierto es que es mucho más saludable dedicar el día previo a un examen a descansar y desconectar. Al menos, es recomendable hacerlo a partir de las siete de la tarde para despedir el día disfrutando de un paseo, saboreando la cena y viendo un rato la televisión antes de ir a dormir.
  • Para ganar confianza en este tipo de situaciones también es recomendable que el alumno analice experiencias previas y valore cuántos exámenes ha tenido que afrontar. Este tipo de percepción ayuda a ganar una mayor confianza.
  • Es normal tener cierto nivel de nervios ante un examen, por tanto, no te marques como objetivo el imposible de reducir la inquietud a cero. Por el contrario, es recomendable que te marques un premio que te darás cuando acabe el examen. Por ejemplo, un plan que te guste o incluso, disfrutar de una siesta larga. Algo que te haga especial ilusión y que te ayude a mantener tu nivel de concentración en positivo.
  • Si constantemente te dices a ti mismo o a tu entorno que “estoy nervioso”, es normal que la inquietud vaya a más. Por el contrario, si frenas este mensaje en tu diálogo interior también te sentirás mejor.
  • Lee con detenimiento el enunciado de las preguntas porque es vital para mejorar la comprensión del mensaje y poder responder adecuadamente.


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