Consejos para salir de la rutina (Parte II)

Consejos para salir de la rutina

Un segundo artículo en el que hablaremos acerca de qué se puede hacer para salir de la rutina. Los invitamos a leer el artículo anterior en el que empezamos a hablar de este interesante tema.

Un punto clave para poder salir de la rutina es evaluar en qué se invierte el tiempo. Son muchas las personas que gastan su tiempo en actividades que no le agregarán valor a la vida, en la medida de lo posible tratar de reducir el ocio pasivo para hacer las cosas que realmente valga la pena hacer. El ocio pasivo puede ser estar horas en Internet o solo ver series.

Muchas personas quieren hacer una actividad nueva, como aprender un idioma o dedicarse a una actividad artística pero no tiene tiempo, eso es una mentira que uno se hace a uno mismo, siempre se tiene tiempo de sobra para poder hacer algo nuevo, solo será necesario ordenar las prioridades.

La mayoría de las personas pasan más de tres horas al día navegando por las diferentes redes sociales, si se establecieran otras prioridades siempre se tendría tiempo para hacer algo que realmente se disfrutará. No es cuestión de nada mágico, solo de priorizar que es lo más importante para cada uno.

Otra buena medida para salir de la rutina es probar cosas nuevas, cosas pequeñas pero novedosas. Cuando ya se haya dispuesto de algo de tiempo libre será hora de poner manos a la obra. El cerebro se encuentra programado para sentirse bien cuando se está aprendiendo habilidades nuevas, así que la manera más simple de conseguir variedad a la vida será aprender algo nuevo.

Cuando ya se haya elegido el nuevo hobbie o actividad para hacer el siguiente punto será conocer gente nueva con los mismos intereses. Afortunadamente, estamos en una época en que es más fácil encontrar a personas que compartan la nueva afición gracias a las diferentes aplicaciones existentes.

Seguramente mediante una aplicación se podrán unir a un grupo de gente con los mismos intereses, por lo general estos grupos son muy acogedores y los organizadores darán las pautas que permitirán hablar con el resto de los miembros del grupo.

Cuando se haya encontrado la nueva actividad y el grupo para compartir las opiniones se podrá disfrutar de nuevas venturas. Nos referiremos al modelo EPIC, un proceso de cuatro partes que permite dar situaciones únicas a la vida (E de establecer, P de presionar, I de incrementar y C de continúa). Con la ‘E’ se pondrán las bases para vivir una aventura, la ‘P’ ayudará a romper las limitaciones que cada persona se impone, la ‘I’ dirá qué hacer para realizar la aventura, la ‘C’ decide si se quiere seguir con la experiencia o terminarla de la mejor manera.

Antes de empezar una aventura se deberá crear un entorno en las que éstas sean más posibles. Para eso se tiene que eliminar cualquier elemento que vaya a impedirlo y poner las bases para que puedan pasar cosas interesantes.

Establecer tres metas: salir con la persona adecuada, encontrar el mejor lugar y tener una misión u objetivo. Es el momento de salir de la zona de confort, salir y romper los límites, enfrentarse a los miedos. Existen diferentes maneras de superar los miedos, por ejemplo, empezar poco a poco subiendo día a día la dificultad. O salir haciendo algo que sea totalmente absurdo o fuera de la zona de confort.

Incrementa la intensidad. En ocasiones no es nada fácil buscar nuevas actividades. Con las herramientas necesarias casi todas las situaciones podrán convertirse en algo inolvidable.

Continúa tu aventura. En determinado momento se deberá decidir si se sigue con la aventura o se termina. En la mayoría de los casos haber podido superar un límite es algo bueno. Terminar las aventuras es el punto más alto, en muchos casos si se continua eternamente con una nueva aventura pasará a ser algo aburrido, y se recordarán como menos interesantes que lo que fueron realmente.

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