¿Cuál es la diferencia psicológica entre un jugador de casino normal y un casino online?

Todos nos hemos dado cuenta de los métodos que utilizan las grandes empresas para captar nuestra atención, y aunque a veces pasen desapercibidas para nosotros, nuestro cerebro se encarga de almacenarlas, clasificarlas y si son buenos métodos (como en el caso de la publicidad), se crea un sentimiento y se adopta una postura respecto a lo que acabamos de ver. Y los casinos, ya sean los normales, o casinos en vivo online, no son la excepción.

jugador de casino

Por eso hoy te hablaremos de esa sutil, pero interesante diferencia a nivel psicológico que existe entre un jugador y otro, pero antes… ¿cómo piensan los jugadores?

Como primera medida, debemos dejar en claro que todos tenemos el instinto de apostar o ser cautos en diferentes circunstancias de la vida, lo que en términos profesionales se conoce como la elevación de los riesgos debido a las conductas personales, y la dualidad que crean las decisiones que tomamos.

En otras palabras, los juegos de azar en los casinos, están regulados por la consciencia que se tenga de lo que se ha conseguido: si por un lado un jugador tiene en su cuenta 1000 euros para gastar, lo primero en lo que piensa al dejarlo en el casino, es recuperar la totalidad de lo que apostó, es decir, los mismos 1000 euros, si logra recuperarlos, es probable que apueste nuevamente, si los pierde, el dinero para la próxima ocasión, generalmente se reduce a la mitad.

En el otro extremo, encontramos a los cautos, que son aquellos que necesitan una serie de ganancias en línea para tomar la decisión de ir a por un premio mayor. Habitualmente, se dedican a juegos menores y pocas veces sus apuestas exceden los 500 euros.

Pero… ¿en verdad existe una diferencia entre un jugador de casino normal y uno de un casino online?: Para responder esto, debemos observar una cualidad intrínseca del ser humano: ganar… el que gana tiene el poder, es reconocido y cuenta con más oportunidades. Ahora bien, en el momento de apostar, hay varios factores como las cantidades, la experiencia y la posibilidad de aumentar una cifra, que hacen que un jugador se decante por un casino normal o uno online.

Por ejemplo, se ha determinado que a los casinos online acuden personas que tienen más conocimientos sobre la tecnología bancaria, es decir, sobre los movimientos en línea de su dinero, son conscientes de los gastos gracias a los reportes y son más medidos a la hora de gastar. Comúnmente se asesoran antes de tomar la decisión y buscan opiniones de terceros sobre la fiabilidad de uno u otro sitio.

Los de casinos normales por el contrario, suelen ingresar a estos por curiosidad, la invitación de un conocido o la necesidad de dinero rápido. Son menos conscientes de lo que pueden llegar a gastar y utilizan diversos modos para conseguir el dinero que van a apostar. Obviamente manejan el efectivo más que cualquier otro medio y acuden a estos servicios de entretenimiento hasta un 40% menos de veces que los de un casino en línea.

Naturalmente estas cualidades no son estrictamente aplicadas a cada jugador, pero se observa cierto patrón que los diferencia y al mismo tiempo podemos notar que quienes utilizan las apuestas online, lo hacen desde sitios como el hogar en mayor medida, lo que quiere decir, que en esos momentos pueden estar más enfocados en lo que hacen, hacer cuentas más rápidamente, jugar por un tiempo determinado, y dejar muy en claro (mediante los sistemas propios de las apuestas) los montos máximos que quieren gastar y ver las proyecciones de lo devengado.

Pero la principal diferencia en ambos, es que los jugadores de casinos normales no van a contar con la extensa (y porque no) fiable oferta de servicios en la nube, que cada vez logra mayor respaldo en seguridad, regulación de los gobiernos y apropiación de críticos que les hacen ofrecer una máxima calidad.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.