Mujeres ideales: eliminemos el mito

Mujeres ideales: eliminemos el mito

Las mujeres reales no encajamos con el mito de la princesa ideal, esta suele ser una fantasía masculina que nada tiene que ver con la realidad en que vivimos. Es sabido que muchas mujeres tienen la fantasía del Príncipe Azul, los hombres, por su lado, buscan la Princesa Rosa.

Las princesas son las mujeres que están en los cuentos de hadas que se entregan al amor, son mujeres dulces, hermosas, tranquilas, generosas, altruistas, abnegadas, soñadoras, sensibles y delicadas. Se caracterizan por amor con devoción y cuidar a su amado, formar una familia feliz.

Cómo es la princesa ideal

La princesa ideal es una mujer que está sola en el mundo, en los cuentos nunca aparecen con su familia ni con sus amigas, mucho menos tienen amigos.

Se encuentran solas y se encuentran esperando que sean rescatadas de la vida que están llevando, normalmente tienen una vida aburrida de soledad y encierro. Princesas que tienen la virtud de esperar y consideran que pronto recibirán el premio justo a su paciencia y a su fe de amor.

Generalmente es un modelo de mujer que buscan los hombres patriarcales, hombres que sienten la necesidad de salvar a las mujeres que están solas, aburridas, de esta forma ellos cumplirán el rol de ‘salvadores’.

No podemos desconocer que los hombres también tienen fantasías románticas, algunos de ellos viven de decepción en decepción ya que en ninguna mujer que encuentran en el camino cumplen todos los requisitos que le piden su princesa.

A algunos hombres les gusta imaginar a una mujer ideal como una esposa madre que los vaya a cuidar, que viva pendiente de ellos, que los ayude y que les sirva, que estén pendientes de ellos, y que los amen de forma incondicional como ama una madre a sus hijos. Buscan mujeres entregadas, sin pasado, sin vida sexual previa, sin amigas, sin familia, sin experiencia con otros hombres. Por eso prefieren a las mujeres que estén aisladas de su entorno.

A pesar de su búsqueda ellos suelen vivir aventuras sexuales con las mujeres que deseen, mientras no se impliquen emocionalmente con ninguna. Su princesa ocupará su trono, todas las demás mujeres son inferiores, de manera que los hombres se sienten legitimados para vincularse con ellas desde su posición de poder permitiendo que las utilicen, cosifiquen, engañen, ninguneen.

Ellos buscarán a una mujer que no ha llegado aun, pero que seguro llegará y, hasta ese momento, tienen derecho a tener relaciones sexuales con otras mujeres para pasar un buen rato hasta que llegue la idea.

Las mujeres inferiores, o sea las mujeres reales, no son dignas de ser amadas por este tipo de hombre, ellos no pueden confiar en ellas, las ven como interesadas, manipuladoras, traicioneras. Las únicas valiosas son las princesas, que son imposible de encontrar, son una fantasía.

Desde el momento en que nacen a los niños se los educar, algunos de ellos aprenden a vernos como enemigas, que solo buscamos quitarles su libertad y su poder, y aprenden a no dejarse seducir. A esos hombres debemos decirles que esas princesas no existen. Que no dejen pasar más tiempo de la vida buscándola, eviten resignarse a encontrar la mujer ideal.

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