Qué es la crisis de ausencia

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Epilepsia

En la entrada del día de hoy hablaremos acerca de la crisis de ausencia, sus causas, los síntomas y el mejor tratamiento para cada uno de los casos. Recordemos que se trata de un trastorno neurológico de los niños que, si bien es preocupante, puede ser tratable.

Recordemos que la epilepsia es una enfermedad de tipo neurológico que se caracteriza por la presencia de crisis. Las crisis que más presentes tenemos en nuestra mente cuando hablamos de epilepsia son las que presentan contracciones violentas de los músculos y de la pérdida de conciencia.

Pero la realidad nos indica que no son el único tipo de crisis que se suelen sufrir. Las crisis de ausencia son mucho más discretas y, en el aspecto físico, son más inocuas. A pesar de esto las crisis de ausencia también deberán ser tratadas.

Qué es una crisis de ausencia

Un punto clave para tener en cuenta es que todas las crisis de ausencia son iguales. Ya que son fugaces muchas veces no se llegan a identificar y los padres de los niños que las sufren tardan en darse cuenta de que su hijo sufre epilepsia.

A continuación veremos de que maneras se manifiestan las crisis de ausencia y qué se pueden hacer con las personas que las padecen.

Síntomas de la crisis de ausencia

Este tipo de crisis se da, casi mayoritariamente, en los niños. Se caracterizan por la aparición de períodos breves, normalmente de unos 15 segundos, donde el individuo que las sufre parece completamente distraído y con la mirada perdida. Como si estuviese absorto en otra realidad. Dentro de los síntomas más comunes podemos mencionar:

  • Parpadeo rápido
  • Chasquido continuo de los labios
  • Movimientos de masticación
  • Detención repentina de la actividad motora
  • Movimientos pequeños en ambas manos

Por lo general las crisis comienzan de manera abrupta, el paciente detiene lo que está realizando o lo que está diciendo y sufre la crisis manteniendo la misma postura y al finalizar la crisis continua haciendo la actividad que estaba realizando. La persona no tendrá ningún tipo de recuerdo del episodio y se extrañará si otra persona le dice que se quedó en blanco por unos segundos.

Los niños que padecen este tipo de crisis parecen estar distraídos, muchos padres se pueden confundir y creen que lo que pasa es que estaban absortos o mentalmente distraídos en algo. Los primeros que suelen darse cuenta de las crisis de ausencia son los maestros o profesores, aunque estos también pueden confundirse y hablar con sus padres acerca de que el niño no está atento en la clase. Cuando estas conductas se dan de manera frecuente es posible que se trate de una crisis de ausencia y no de una distracción.

Hay que tener en cuenta que no todas las crisis son iguales ni se dan de la misma manera. Si bien la mayoría empieza y termina de forma abrupta y rápidamente, en muy pocos casos las crisis se dan de manera atípica y empiezan de manera lenta y cuentan con una duración más larga. Durante la crisis la persona puede caerse perdiendo el tono muscular, por eso después de la crisis se sentirá confundido.

Es importante que los padres sepan que el cerebro no sufre ningún daño después de haber tenido una crisis de ausencia, las únicas consecuencias son las interferencias vividas en el contexto de aprendizaje, donde en estos períodos de conciencia se dificulta la adquisición de conocimiento. Dentro de las opciones de tratamiento muchos médicos deciden dar un médicamente el que irán retirando de manera pautada cuando no se ha sufrido crisis durante dos años seguidos.

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